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24 noviembre 2015

Hablemos de: El libro que resucitaba a los muertos,
de Carlos Bustos

[Esta sección espero que sea algo que hagamos a menudo; el blog ha tenido algunos cambios últimamente y creemos necesario tener estos dos apartados: hablar de libros de una manera más distendida (con este 'Hablemos de') y, por otro lado, reseñas más estructuradas (como hemos venido haciendo casi desde que abrimos esta bitácora literaria), en agradecimiento, principalmente, a las editoriales que nos proporcionan sus novedades para tener al día a este humilde pero muy querido -al menos por nosotras- blog].

Qué decir de El libro que resucitaba a los muertos... Lo tenía más que sonado: algunas bloggers comenzaron la fiebre (si no me equivoco, Iris y Viry, más bien) y después de eso, estoy segura de que muchos quisimos leerlo... a pesar, claro, de que parecía que no era tan fácil de conseguir, como veo con otros libros del autor...

Y es que los elementos que hacen atractivo este título son muchos: está escrito por un mexicano (Gudalajara, 1968); habla de grimorios -entre otras cosas-; la voz cantante, aunque haya un narrador observador, la lleva un chico (que no es que esto sea taaan extraordinario, pero tratándose de literatura juvenil o crossover, creo que sí); y es una historia que perfectamente puede ocurrir en la actualidad, en cualquier lugar del mundo.

Total que, en la Quedada de este año, muchos pudimos hacernos con un ejemplar, gracias a Penguin Random House: prácticamente alrededor de la mitad del quórum, obtuvo este título nada más llegar ¡wiii!.

Y bueno, si leyeron lo del empacho literario que publiqué hace unos días, sabrán que el libro que elegí para salir del mismo fue justo este, y la verdad es que no me arrepiento...

El narrador de Carlos Bustos es certero a más no poder y no se detiene a la hora de contarnos algo medio grotesco o espeluznante, además, cuenta con un relato muy fluido y deja entrever el profundo amor que el autor tiene por los libros y lo que éstos contienen, pues nos hace un breve recorrido por lo que supongo son sus obras favoritas. Que en sí, déjenme decirles, esta novela es un tributo a grandes de la literatura y, en especial, a flamantes títulos del género de terror.

También quiero aprovechar para decir que no todo me pareció miel sobre hojuelas, que si bien es un libro bastante interesante, de una base muy peculiar que solo un gran lector podría ofrecer, que engancha y que me hizo maquinar muchas cosas en esta mentecilla que poseo, creo que flaquea un poco en su brevedad y que algunos pasajes dan la impresión (o al menos a mí me la dieron) de ser inconexos a un nivel global en la obra. 

No obstante, creo que el desarrollo del argumento fue bastante original, que Carlos Bustos logra dar relieve tanto al silencio como a la oscuridad y que quizá si las revelaciones o el final en general se hubiera integrado al narrador observador, del que ya hice mención, y no a manera de discurso por parte de un personaje, este hubiera dado mayor cabida a la credibilidad y el disfrute.

Y oh, sí, cómo olvidar a los personajes: me agradó conocer a nuestro protagonista, que es Alain Poel, pero creo que lo que pasa en su interior es tan complejo que me costaba seguirle el cable(?); por su parte Anna Sofía me pareció de más intensidad hacia el final y me quedé con más ganas de explorar esa parte sobre ella; y de los relevantes, creo, ya nada más nos queda el bibliotecario Alfonso Borgus, al que, de la misma forma, le vi mucho más potencial y me quedé ávida de conocerle mucho-muchísimo más.

Ya por último, creo que al igual que Persona normal de Benito Taibo, El libro que resucitaba a los muertos es tan generoso como de una historia honda y oscura, pero llena de esperanza, tal como el inicio de El Libro de los Héroes de Toño Malpica: para nada quiero decir que se asemeje la historia o los personajes, sino que encuentro cierta similitud en el espíritu que las hace vivas para el lector.

Mi puntuación en:

"—Los libros —comenzó—, cualquier libro es una experiencia de la mente. Imagina su contenido como una bóveda de la memoria donde se guarden las voces de los que se han ido, donde se acumulan los detalles de quiénes fuimos, qué somos y quiénes podríamos llegar a ser en un futuro no muy lejano"


¿Ya leyeron este libro?, si es así, ¿qué les pareció? 
Encontrémonos en los comentarios, queridos ficcionantes :)

20 octubre 2015

Reseña: Tras la bruma del pasado, de Victoria Magno

"No sé qué nos deparará el futuro [...]. 
Es la idea de una aventura, lanzarse sin saber qué sucederá".

Título original: Tras la bruma del pasado.
Entre goodreads y la portada
fue que me decidí por esta lectura :)
Autor: Victoria Magno.
Sello: Titania.
Edición: 2015.
Páginas: 384.
Precio: $295.
¿Dónde puedo encontrarlo?

Sinopsis: Tras un accidente, Elizabeth Tilman no recuerda nada de su pasado. Cuando siete años después, Albert Clawson ve a Elizabeth en una fiesta, reconoce a su esposa, a quien creía muerta. Aunque le parte el corazón que ella no le reconozca, intenta conquistarla de nuevo para recuperar la vida a su lado. No puede hablarle del pasado, porque la verdad es tan cruda que podría acabar con ella… Sin embargo, la cercanía despierta los recuerdos de Elizabeth y poco a poco, mientras vuelve a enamorarse, irá recomponiendo el rompecabezas de su vida.

Mi opinión: Tras la bruma del pasado, de la escritora chileno-mexicana Victoria Magno, es una novela con cierto aire genuino que solo es propio de los estilos narrativos más entusiastas: la voz narrativa es súper clara, y de hecho, creo que nunca había sido tan fácil sumergirme en otra época como sucedió con este relato.

Si bien es cierto que sigue algunos de los tópicos del género, cuando sale de éstos es realmente agradable el conjunto de acontecimientos y la fluidez de la prosa...

Uno de los grandes aciertos de este tomo, es que el misterio se va desplegando poco a poco, aunque puede que llegue a perder un poco el ritmo con su prolongación.

Otra de las cosas a resaltar, es que el humor siempre está presente entre estas páginas y que, a pesar del tono formal que exige la romántica de Regencia, cada línea termina siendo cercana y desenfadada.

Hasta aquí, de los pocos puntos negativos que le veo, es que resulta un poco reiterativo que prácticamente todo ocurra en la propiedad de Paradise Hall, habiendo tantos rincones de Londres que pudieran aprovecharse para el espacio-tiempo en que ocurre la novela, porque con esta limitación del espacio, las situaciones se tornan muy cotidianas y caen en riesgo, incluso, de ser tediosas... Es decir: la narración se tambalea más de una vez, pero por fortuna siempre nos aguarda un elemento que va al rescate y, desde mi perspectiva, saca a flote el curso de la historia.

Por otra parte, y ya hablando de los personajes, Albert no me pareció tan atractivo al presente de la historia, como cuando se recurría a hechos del pasado (incluso los fragmentos que se incluyen de su diario, me pareció, nunca hallaron el registro más apropiado para la fuerza del personaje), en tanto que me pasó al contrario con Elizabeth y definitivamente me quedo con sus momentos imaginativos (un gran acierto, que las protagonistas de este tipo de novelas tengan en mente más intereses que las banalidades del momento). En cuando a los demás, he quedado muy contenta con haber conocido a Gracie y Shannon, hermanas de Albert, y a Rose y la ocurrente Violet, tías de Beth.

En resumen, Tras la bruma del pasado es un libro con una historia bien pensada, un sencillo (mas no simplón) rompecabezas, que se sirve de múltiples recursos para la narración, que me hizo mantener la sonrisa de principio a fin y que guarda lo mejor para el final.



Cita para recordar:
"No permitas que tus miedos sean la carga con mayor peso en la balanza de tus decisiones".

*Gracias a Ediciones Urano por el ejemplar para reseña.

31 agosto 2015

Hablemos de libros: Matar a un ruiseñor - Harper Lee

Matar a un ruiseñor (HarperCollinsEspañol, 2015), es uno de los libros más evocadores que he tenido la fortuna de leer...

Siendo desarrollada por ahí de los años 30, en un pueblo ficticio de nombre Maycomb, somos testigos de lo que sucede desde la retrospectiva de Scout (Jean Louis Finch), en cuanto a las situaciones que va viviendo en compañía de su hermano Jem (Jeremy Atticus Finch) y su gran amigo veraniego Dill (Charles Baker Harris).

Trata, sobre todo, o más bien este es el contexto, del crecimiento de ambos hermanos y su relación con todos los personajes allí mencionados, entre ellos, su padre Atticus, su complicada tía Alexandra, Calpurnia, quien los procura a ellos y a la casa que habitan, pues su madre murió siendo Scout muy joven, y la señorita Maudie, quien es para Scout un ejemplo de decisión...

Pero eso sí, tengo que decirlo, el fondo del libro es más espeso, Y acá van mis razones:
1. La historia sigue dos hilos argumentales: el que primero se nos presenta es un asunto de curiosidad infantil, puesto que los chicos (Jem, Scout y Dill) están muy interesados en saber por qué su vecino "Boo" Radley lleva tantos años sin que nadie lo vea salir de su casa, y en ver si son ciertos todos los mitos que se han tejido alrededor de su nombre... Digamos pues, que esta es la parte de aventura y misterio, en que los niños protagonistas descargarán su imaginación y, por tanto, sus principales actos; el segundo, es sobre el caso legal que Atticus está llevando en la corte, y por el que la sociedad blanca ejerce algo de presión sobre el mismo: Atticus defiende a Tom Robinson, un joven negro que está acusado de violar a una joven blanca... Y por lo que sale a relucir la intolerancia racial de los pobladores de Maycomb.
El hermoso detalle de HarperCollins
2. Y si bien nos encontramos con una cotidianidad llena de detalles, en que viven estos niños peculiares, hay dos conquistas en la historia: profundizar acerca de juicios y prejuicios... y con lo segundo no me refiero a una situación legal, sino a nuestro trato con las personas, a que culturalmente nos gana el prejuicio y les criticamos, ya sea por cuestiones de raza, intereses personales, apariencia, etc., sin que nos lo pidan, sin que sea necesario, y provocando a veces innumerables conflictos; mientras que los juicios, aunque son una forma más estructurada de formarse una opinión de alguien o ayudar a resolver algún problema respecto a la persona (de manera legal o no), son un proceso vulnerable al medio en que se desarrollan.
Total que, en Matar a un ruiseñor, los acontecimientos que se van narrando en realidad son muy simples, pero tienen un tacto muy delicado, cuentan con la proyección de una pequeña muy perceptiva (Scout), de una narrativa finamente organizada y, sobre todo, entrañable... Y podría seguir hablando de Scout, porque es un personaje que me encanta, porque se le atisba un andar feminista, bajo la lente de Harper Lee, porque no está preocupada para nada con cumplir los códigos de comportamiento de la época, con poseer ciertos modales, porque solo quiere estar con su hermano y su amigo, aprendiendo a conocer y comprender mejor a Calpurnia, y que su padre y ella lean juntos 

Por su parte (y no me puedo ir sin mencionarlo), Atticus es un personaje muy complejo, cosa que se refleja en el carácter y las pequeñas/grandes batallas que van librando tanto Scout como Jem.

En fin... Que la única pega que le pongo y que se refleja en mi puntuación de acá abajito, es que el primer capítulo es algo caótico (toma bastante fuerza si vuelves a leerlo al terminar la novela), pero sin duda el resto del libro cumple y da a saber por qué se ha convertido en un título indispensable de la literatura universal.

"Tener un arma cerca es una invitación a que alguien te dispare"

Puntuación personal:

 ϟ ϟ ϟ ϟ ½

Muchísimas gracias a la editorial, por el ejemplar para reseña :D